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Entre el invierno, la crisis y los cambios regulatorios: la industria cripto local se reinventa

El sector da volantazos: de una mirada local, a una operación más regional; de clientes minoristas, a la apuesta al público corporativo.

Luego de un 2022 complicado para la industria cripto a nivel global, las empresas del sector en la Argentina buscan reinventarse para pasar lo que queda del que llaman «cripto invierno», sortear la incertidumbre política local por el año electoral y los coletazos de la crisis económica en el país. Muchas de ellas cambiaron la mirada local por una operación regional, rebalancearon sus propuestas para los clientes minoristas y apuestan al público corporativo para tratar de sobrevivir.

Tras dos años promisorios para el mundo cripto en el mundo, en 2022 llegó «el invierno»: el precio del Bitcoin cayó más de 60%, con una volatilidad asociada que sacudió más de una vez al mercado. A esto se le sumó el viento de cola para las inversiones de riesgo que provocó la suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos que cortó el financiamiento para el sector y generó una ola de despidos masivos.

Para evitar cualquier tipo de desconfianza, las empresas apuestan ahora a la transparencia de sus operaciones y a demostrarle a clientes e inversores que sus negocios son rentables y sustentables. Lemon, firma que ya lleva emitidas más de 800.000 tarjetas prepagas Visa en el país y que apuesta a unir el mundo de los pesos con el de las cripto, relanzó la semana pasada su propuesta de cashback, es decir de devoluciones de dinero por las compras que se realizan mediante la app.

Maximiliano Raimondi, CFO de la compañía, explicó a Clarín que esta propuesta de un reintegro para sus clientes permitió atraer a nuevos usuarios al mundo cripto pero que en un momento resultó no ser sostenible.  «En un año y medio habíamos entregado más de US$ 3 millones en cashback». dijo. Entonces, en noviembre del año pasado, se cambió la forma de devolución por un modelo «gamificado», que no generó adhesión de sus usuarios.

«Decidimos migrar hacia un modelo más simple y darle 0,5% de cashback a quienes paguen sus compras con Visa en pesos y un 2% de cashback en Bitcoin a quienes compren con cripto. Además, aumentamos el tope mensual de cashback. Los usuarios podrán recibir hasta el equivalente a $ 21.000  argentinos en Bitcoin por mes, el límite más alto de la industria», detalló.

Raimondi aseguró; «Quedó demostrado que el crecimiento del ecosistema debe ser sostenible y transparente. Nuestro compromiso es devolverle a los más de 1,9 millones de usuarios el valor que generan con cada compra en pesos argentinos». El mes pasado, Lemon anunció su expansión a más de cinco países de la región: México, Perú, Colombia, Uruguay y Ecuador, que se sumaron a sus operaciones en Argentina y Brasil.

Con esta misma mirada regional, Ripio, uno de los primeros exchanges en operar en el país que fue fundado en 2013, comenzó a balancear su propuesta: «Hoy tenemos dos caras, una cara más retail, con el exchange, y otra más corporativa, con B2B y Select, una solución pensada para clientes institucionales o de alto patrimonio», dijo su CEO, Sebastián Serrano.

«Como tecnología financiera, cripto empezó al revés: primero en manos de los minoristas, en la periferia del sistema financiero para que luego los grandes jugadores e instituciones del mercado comiencen a adoptar esta tecnología», dijo Serrano, y destacó que en Argentina sus clientes corporativos van «desde un frigorífico hasta una gran empresa» y que esto se debe a a «la necesidad de cobertura» frente a la inflación y el dólar de las empresas del país.

«Nos estamos preparando con inversión en infraestructura tecnológica para un cambio de ciclo en el mundo cripto que se puede dar a partir de 2024 y sobre todo en 2025″, afirmó Serrano. Ripio organiza su primera convención anual con todos los jugadores del sector, que se realizará a fin de mes, en la Usina del Arte.

En tanto, Belo, que también mantiene su mirada en el público minorista, pero con un foco especial: aquellos que trabajan para el exterior y quieren cobrar sus salarios en el país. La firma fundada por Manuel Beaudroit selló una alianza con Payoneer que permite a sus usuarios recibir pagos en múltiples monedas y retirar fondos en el pais para comprar criptomonedas y stablecoins.

Beuadroit señaló que su billetera ya opera en 24 países y que esta alianza le permite llegar a 110 naciones. «Estimamos que en la región hay 5 millones de freelancers que trabajan para algún cliente del exterior y esto le simplifica la forma de cobrar y también de hacer sus pagos».

SN

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