Desesperada búsqueda de un chico en un lago con un robot subacuático y cámaras sumergibles

“Hemos buscado en la denominada ‘zona cero’, que representa nuestro punto de partida. Pero no hemos tenido ningún resultado positivo en los dos días del rastrillaje. Es que el clima no ayudó y además las aguas son muy turbias , es muy difícil la visibilidad. Es como buscar una aguja en un pajar. Pero siempre hay que…

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“Hemos buscado en la denominada ‘zona cero’, que representa nuestro punto de partida. Pero no hemos tenido ningún resultado positivo en los dos días del rastrillaje. Es que el clima no ayudó y además las aguas son muy turbias , es muy difícil la visibilidad. Es como buscar una aguja en un pajar. Pero siempre hay que intentarlo”, le dice a Clarín Gastón Trobbiani, investigador del Cenpat- Conicet que junto a otros especialistas colaboraron en la búsqueda de Boruc Pacheco , el nene de 4 años que desapareció en las aguas del Lago Musters el viernes 15 de abril mientras probaba un gomón junto a su hermana Luna, de 21 años.

Trobbiani cuenta que utilizó un robot subacuático y una cámara sumergible para tratar de dar con el cuerpo del chico. “Entre lunes y martes de esta semana lo buscamos durante varias horas. El clima no ayudó para nada. Había mucho viento y mucho oleaje. Además el agua estaba muy sucia, hay mucho barro y eso dificulta el trabajo. También utilizamos una eco sonda que nos permite dar con alguna huella. Pero con las aguas en ese estado todo se hace muy difícil”, agrega.

Trobbiani viajó a Sarmiento (la ciudad de Chubut más cercana al lago) junto a otros tres integrantes del equipo del Conicet. El robot que utilizaron fue construido por el propio Trobbiani. Las tareas de búsqueda se realizaron a través de imágenes transmitidas de manera remota. Para ello se utilizó una cámara de deriva (equipo de video que se maneja desde la superficie). Y también un robot subacuático.

En el primer día de búsqueda recorrieron unas siete millas en forma perpendicular desde el “punto cero”. Casi la misma cantidad de recorrido realizaron el martes, cuando terminaron las tareas.


Búsqueda en el Lago Musters. Los integrantes del Conicet-Cenpat en pleno trabajo. Foto Conicet

“El resultado fue negativo, lamentablemente”, dice Trobbiani quien pertenece al Centro de Estudios para Sistema Marítimos. Es biólogo y científico del Conicet especializado en Ecología de Peces que consiste en la evaluación de la pesca de arrastre, según cuenta a este diario.

Desaparición y tragedia

Boru y su hermana Luna (21) fueron a pasar el Viernes Santo junto a sus padres al Lago Musters, cercano a la ciudad de Sarmiento. Son oriundos de Comodoro Rivadavia, ubicada a 100 kilómetros. Luna y su hermanito se internaron en el lago para probar un gomón. Pero fueron sorprendidos por un fuerte oleaje. Los dos desaparecieron de la superficie. El cuerpo de Luna apareció horas después, al igual que el gomón que fue arrastrado a tierra por la fuerte correntada. Pero a Boruc aún lo buscan.

El caso fue una de las tres tragedias que enlutaron a Chubut en menos de un mes. Se suman la caída de un avión en aguas cercanas a Comodoro Rivadavia con tres tripulantes a bordo (todos brasileños) y la desaparición del joven Leandro Almada, de 27 años, que fue arrastrado por la corriente marina a la altura de Caleta Córdoba, en Comodoro Rivadavia, cuando se internó con una embarcación artesanal hecha con dos tanques. Ninguno apareció.

Gastón Trobbiani agrega que “el objetivo de estas tareas tuvo dos trabajos, ubicados en distintos lugares. Uno fue la zona de acantilados, hacia el este del lago donde hay grietas y cuevas. Después orientamos la búsqueda en la zona donde se produjo presuntamente el accidente. Pero en el agua muchas veces se pierde la referencia y por eso decimos que en estos casos es buscar una aguja en un pajar”.

Trobbiani le dice a Clarín que fueron convocados por Defensa Civil de Chubut para ayudar en la búsqueda. Y que ya lo habían hecho cuando se perdió un joven en el Dique Ameghino y que también colaboraron en la búsqueda del avión que partió de El Calafate el pasado 6 de abril.


Tecnología. Es la que se utilizó en el Lago Musters para buscar el cuerpo del pequeño Boruc./Conicet

El investigador describe al equipo que se utiliza como “muy versátil. Es ideal para buscar en lugares acotados y nos permite ser bastante específicos. Pero en este caso, la escasa luminosidad que existía en el fondo del lago nos dificultó mucho el trabajo. Barro y turbiedad. Las linternas de los equipos no alcanzaban a iluminar espacios importantes. Y por eso es poco lo que se pudo ver”.

La búsqueda se realizó desde una embarcación semirígida siempre pendientes de las condiciones del tiempo. La familia de Boruc se acercó a la costa durante el primer día de búsqueda pero en ningún momento participó de la misma. Buscaban alguna respuesta que pueda aunque sea, mitigar un poco tanto dolor.

Chubut. Corresponsal. 

MG

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