Le pegaron un tiro en la nuca mientras estaba en la fosa de su taller: por el crimen detuvieron a su cuñado

Una deuda contraída en el ámbito familiar, con la palabra de honor como única garantía, sería el motivo por el que asesinaron al mecánico de Tolosa (en el partido de La Plata) Alejandro Fernández (52), también conocido como “el rescatista” por su accionar durante la gran inundación de La Plata de abril de 2013.En las últimas horas, la…

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Una deuda contraída en el ámbito familiar, con la palabra de honor como única garantía, sería el motivo por el que asesinaron al mecánico de Tolosa (en el partido de La Plata) Alejandro Fernández (52), también conocido como “el rescatista” por su accionar durante la gran inundación de La Plata de abril de 2013.

En las últimas horas, la Justicia penal dispuso la detención de Juan Carlos Larroque (63), cuñado de la víctima, imputado por el delito de “homicidio agravado por alevosía”. El procedimiento para aprehender a Larroque se llevó a cabo en su vivienda, que ya había sido allanada horas después del asesinato.

La fiscalía que tiene la instrucción del caso, a cargo de Cecilia Corfield, construyó la hipótesis de que una deuda por un préstamo que Fernández le hizo a su familiar es el principal móvil del crimen.

El ataque contra Fernández fue por la espalda, mientras el mecánico estaba en una fosa en su taller. Su cuerpo fue hallado con un disparo en la nuca. No se descarta que una segunda persona haya participado del asesinato, en el momento del ataque o encubriendo al autor.

Larroque era observado con sospechas desde el entorno de Fernández. Siempre sostuvieron que la víctima había sido sorprendida mientras trabajaba por alguien de su confianza, porque no acostumbraba atender clientes desde la fosa. “Nunca bajaba a la fosa delante de la gente”, coincidieron varios testigos.

Larroque había estado la tarde del crimen en el taller. Casi una hora antes del asesinato le habría cebado unos mates que compartieron con un cliente, según los testimonios reunidos en el expediente.

Fernández había logrado cierto reconocimiento en la zona de Camino Belgrano entre 526 y 527 por su intervención en la inundación del 2 y 3 de abril de 2013. Entonces, con un bote semirígido, Fernández ayudó a varias personas que habían quedado atrapadas por la fuerte correntada que se registró en esa zona de la capital bonaerense en aquellos días.

Fernández fue encontrado muerto en su taller el 3 de noviembre d este año. Su cuerpo estaba en la fosa, cubierto de aceite y con varias baterías de auto encima. Una primera versión apuntaba a un posible robo. La autopsia reveló que tenía un disparo en la cabeza.

Este jueves, la investigación tuvo un avance clave: el hermano de la pareja de la víctima fue detenido acusado por el crimen y ahora se sospecha que lo asesinó porque Fernández le reclamaba la devolución de un dinero que le había prestado.

El único detenido por el caso será indagado este mismo viernes por la fiscal Cecilia Corfield, quien solicitó su detención por el delito de “homicidio calificado por alevosía en concurso real con robo”. Esa imputación prevé una pena única: prisión perpetua.

El caso conmovió al barrio, porque Fernández era apreciado por todos los que lo conocían. Hubo incluso marchas de familiares en reclamo de justicia. El hombre era además policia retirado.

Cuando las pericias certificaron la causa de la muerte y quedó descartada la posibilidad de un robo como móvil, la investigación se concentró en desenredar el círculo íntimo de la víctima. Es que se constató que no hubo puertas forzadas en el taller y que no habían robado herramientas valiosas.

En las primeras horas de la pesquisa también llamó la atención de los investigadores el hecho de que cada vez que bajaba a la fosa, Fernández cerraba el portón del taller, por seguridad, pero eso no había sucedido el día de su muerte. Eso abonó aún más la teoría de que él o los asesinos eran conocidos de la víctima.

Del taller desaparecieron unos 200 mil pesos que la víctima tenía destinados al pago de proveedores de lubricantes, pero en uno de los bolsillos de su pantalón encontraron otros 27 mil que los asesinos no se llevaron.

Corfield pidió allanar la casa de Larroque, en 21 bis entre 524 y 525 (a menos de diez cuadras del taller) y también la casa de uno de los hijos del sospecho. Intentan encontrar el arma que se uso para el asesinato y un celular de Fernández.

La Plata. Corresponsalía.

LGP​

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