Crisis climática: ambientalistas marchan por el 24S y exigen compromiso a candidatos legislativos

Una vez más, como los últimos 24 de septiembre, el movimiento ambientalista volverá a salir a las calles, para hacer sentir su presencia y darle visibilidad a su reclamo por un mundo más sustentable. También en la Ciudad de Buenos Aires marcharán y en otras ciudades de la Argentina, esta vez en el contexto de una…

crisis-climatica:-ambientalistas-marchan-por-el-24s-y-exigen-compromiso-a-candidatos-legislativos

Una vez más, como los últimos 24 de septiembre, el movimiento ambientalista volverá a salir a las calles, para hacer sentir su presencia y darle visibilidad a su reclamo por un mundo más sustentable. También en la Ciudad de Buenos Aires marcharán y en otras ciudades de la Argentina, esta vez en el contexto de una campaña política donde el tema estuvo casi ausente en su primera parte por lo que exigirán también a los candidatos que se involucren y asuman compromisos ahora que juegan por el voto que más vale.

“En este año de elecciones legislativas queremos votar a candidatos que estén realmente alineados con los objetivos del Acuerdo de París y que alcen su voz frente a: la erosión ambiental, el abuso de nuestros territorios y la violación de los derechos de las comunidades que los habitan”, demandan desde Climate Save Movement. Y subrayan: “Queremos conocer sus propuestas y acciones concretas y que abran al debate popular las decisiones que involucren al ambiente como el Acuerdo porcino con China, ley de Hidrocarburos, megaminería, la exploración sísmica, los desmontes, el sistemático uso de agrotóxicos, entre tantas otras”.

“Queremos votar a candidatos que estén realmente alineados con los objetivos del Acuerdo de París y alcen su voz frente a la erosión ambiental”

Desde Jóvenes por el Clima, otro de los convocantes a las marchas del 24-S, también reclamaron en la previa de las primarias por un cupo social ambiental dentro de los debates públicos de los entonces pre candidatos. Se sumaron a una movida con otras organizaciones y referentes de la sociedad civil para reunir firmas en un petitorio digital que sigue abierto para exigir incluso a los periodistas que se informen al respecto para preguntar con precisión a los aspirantes a un cargo electoral. “Queremos que todos los candidatos y candidatas de estas elecciones tengan que hablar de ambiente. Exigimos un #CupoSocioAmbiental en sus propuestas de campaña”, exhortaron desde su cuenta en Twitter en agosto pasado.

Si bien la proclama no forma parte de la movilización de mañana, el espíritu del reclamo en un año electoral, dicen algunos de sus protagonistas, es demandar acción y que, en este contexto, la acción sea compromiso y no solo de palabras sino de propuestas concretas. De hecho, la cuestión ambiental apenas estuvo presente en las entrevistas y declaraciones públicas de la campaña salvo por algunos precandidatos y precandidatas que, específicamente, se embanderaban dentro de este sector, como el Partido Verde. Ninguno de ellos alcanzó el umbral para competir en noviembre.

Las protestas de los ambientalistas.

Paradójicamente, antes y después del domingo 12 de septiembre, la cuestión ambiental, los efectos del cambio climáticos y su impacto socio-económico cruzaron la realidad nacional con noticias como la histórica bajante del río Paraná y los reiterados focos en los humedales. Sin ir más lejos, hubo una caravana organizada por la Multisectorial Humedales Rosario, con el apoyo de otras organizaciones de la red nacional, que cobró notoriedad mientras descendía hasta el Delta y luego se plegaba a otras expresiones locales para manifestar frente al Congreso por el cajoneo de un proyecto para preservar estos ecosistemas.

Hoy la marcha retomará aquella consigna por una Ley de humedales como una de las tres reivindicaciones junto con la implementación del Acuerdo de Escazú y la transferencia de recursos a los países de ingresos medios y bajos para financiar políticas de mitigación y adaptación al cambio climático. La Rosada ha tomado parte de estos ejes dentro de un renovado discurso de corte ambientalista con el cual busca congraciarse con la administración de Joe Biden con conceptos como el canje de acciones climáticas para promover un acceso al financiamiento con base en la sustentabilidad. No obstante ello, las organizaciones escuchan con cierto escepticismo los discursos.  

Hoy la marcha retomará la consigna por una Ley de humedales, el Acuerdo de Escazú y recursos a los países para financiar políticas de mitigación 

“Este 24.S nos movilizamos junto a miles de personas. Porque sin justicia ambiental no hay justicia social posible. Porque mientras se habla de justicia ambiental, se mantienen políticas extractivistas y el incentivo de modelos de mal desarrollo. Porque la salida a la crisis climática y ecológica es con seguridad y soberanía alimentarias libres de crueldad”, rezan en su convocatorias desde las redes a marchar de Plaza de Mayo al Congreso, a las 17, con una sentada previa a las 15 en el Obelisco.

Nacida como parte del movimiento Fridays for Future, inspirada en la cruzada de la activista socio-ambiental sueca Greta Thunberg, desde 2018, las marchas que coinciden en distintos puntos del mapa tendrán su eco en varias ciudades argentinas. Azul, Bahía Blanca, Bariloche, Bragado, Bialet Massé, Campana, Córdoba capital, Mendoza, Neuquén, Pinamar, Cruz del Eje, General Roca, Mar del Plata, La Plata, Posadas, Rosario, Santa Fe, Tandil, Trelew y Ushuaia son algunas de ellas. También habrá manifestaciones en Catamarca, Chaco y Tucumán. 

La activista socio-ambiental sueca Greta Thunberg.

En enero de este año, quizás la mayor de las encuestas climáticas realizadas a nivel global, arrojó que casi dos tercios de más de 1,2 millones de personas consultadas en 50 países del mundo y 17 lenguas consideran al cambio climático como una emergencia mundial frente a la cual se requieren respuestas concretas de los gobernantes. La denominada “People’s Climate Vote” (El voto de las personas sobre el clima) formó parte de una iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), travesando edad, género y niveles educativos con su muestra. Poco más de medio millón de ellos, jóvenes de 16 a 25 años.

Las conclusiones exponen la necesidad de políticas climáticas amplias y el consenso social en torno a ellas en lo que refiere a más energías renovables en los países con mayores emisiones, conservación de bosques y tierras, uso de autos y micros eléctricos y bicicletas y hasta multas al sector privado por contaminación. Si bien la preocupación recorre los distintos grupos encuestados, es en los menores de 18 años donde se advierte la mayor conciencia ambiental y también los mayores niveles de angustia sobre el futuro. Un punto que seguramente más de un candidato encontrará de interés en este afán por hablarles a los más jóvenes.

MB / ED