Daniel Funes de Rioja será el próximo presidente de la Unión Industrial

En una reunión por zoom que convocó a unos 70 delegados de todo el país se decidió el cambio de autoridades de la Unión Industrial, la entidad más representativa de ese sector. Formalmente se comunicará en la próxima asamblea de la entidad agendada para el 8 de junio pero ayer el resultado estaba cantado. Daniel…

daniel-funes-de-rioja-sera-el-proximo-presidente-de-la-union-industrial

En una reunión por zoom que convocó a unos 70 delegados de todo el país se decidió el cambio de autoridades de la Unión Industrial, la entidad más representativa de ese sector. Formalmente se comunicará en la próxima asamblea de la entidad agendada para el 8 de junio pero ayer el resultado estaba cantado. Daniel Funes de Rioja será su próximo presidente y Miguel Angel Rodriguez su secretario en lo que es un mensaje de unidad.

Culmina así el mandato de cuatro años de Miguel Acevedo, de la cordobesa Aceitera General Deheza y a quien su pares le impugnaron la posibilidad de elegir su propio sucesor como presidente aunque logró que Rodríguez sea secretario. En voz baja los industriales alegan que son tiempos de crisis y necesitan más firmeza hacia lo que imaginan una relación especialmente tensa con un Gobierno decidido a los controles y a la “intervención” en la actividad privada.


Daniel Funes de Rioja, Mercedes Marcó del Pont y Miguel Acevedo, en la sede de la UIA, durante la Conferencia Industrial.

Funes de Rioja, abogado experto en derecho laboral, directivo de la Organización Internacional de Empleadores y actual presidente de la Copal, que aglutina a 35 cámaras alimenticias, 14.500 empresas y contabiliza 500.000 empleos y es la más poderosa de las entidades que integran la UIA.

El símbolo de la Copal es un pingüino. Claro que lejos de cualquier adhesión a Néstor Kirchner, el pingüino recuerda que Copal nació en 1975 como rechazo al congelamiento de precios de aquellos tiempos. Apenas, un vaticinio de cómo podría evolucionar la relación entre la UIA y una parte del Gobierno muy convencida que ese es el camino para domar la inflación.

Acevedo intentó que su sucesor fuese Rodríguez, el dueño de Sinteplast con un espíritu más conciliador. A Acevedo le critican que haya cultivado la “cercanía con el Gobierno y no se haya plantado”. A su vez Acevedo defendió en la reunión su gestión enumerando las gestiones para intentar cambios de política como el encuentro de más de tres horas junto a Carolina Castro, directiva de la UIA, con Máximo Kirchner para evitar el impuesto a la riqueza. No lo logró.

Durante la reunión de Junta Directiva que se extendió durante cuatro horas cada uno de los delegados acreditó su posición y hubo discusiones aún no saldadas sobre la composición final de la lista que conducirá la UIA en los próximos dos años.

Funes de Rioja destacó que su gestión se caracterizará por un trabajo de equipo que siga afirmando “el federalismo, la promoción de la inversión privada y la generación de empleo registrado, el desarrollo de la producción nacional –con especial atención en el tejido pyme–, la generación de propuestas para el crecimiento sostenido y la integración de género como de los jóvenes a la vida institucional”.

Y Rodriguez manifestó que seguirá trabajando para fortalecer la representación sectorial y regional, así como la integración entre grandes y pequeñas empresas.

Todo sucede mientras continúan los tironeos con Comercio por el nuevo régimen de precios de unos 120 productos que deberían llegar a 280.000 puntos de venta del país con etiquetas que informen un valor que se mantendrá congelado hasta diciembre. La alimentación es uno de los rubros que más contribuyen al índice de precios con un peso de 27% en la canasta que elabora el Indec.

A su vez este sector que con la figura de Funes de Rioja dirigirá la UIA  no solo se ha ido reduciendo por la pérdida de poder adquisitivo en una retracción que acumula una caída de 19% desde 2015. También, perdió unos 38 mercados en el exterior. “El problema no son las inversiones que no llegan sino las que están y quieren irse”, se les escapó ayer a uno de los industriales durante el prolongado zoom.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA