Con el riesgo país por las nubes, Martín Guzmán tuvo que suspender la anunciada licitación de bonos en dólares

Con el riesgo país post-canje arriba de los 1300 puntos, el ministerio de Economía tuvo que archivar hasta nuevo aviso las tres licitaciones que tenía pensado realizar para emitir nuevos bonos ley local y juntar en total 1.500 millones de dólares.La primera licitación debía hacerse este viernes 25 de septiembre, pero sin explicaciones oficiales, la…

Con el riesgo país por las nubes, Martín Guzmán tuvo que suspender la anunciada licitación de bonos en dólares

Con el riesgo país post-canje arriba de los 1300 puntos, el ministerio de Economía tuvo que archivar hasta nuevo aviso las tres licitaciones que tenía pensado realizar para emitir nuevos bonos ley local y juntar en total 1.500 millones de dólares.

La primera licitación debía hacerse este viernes 25 de septiembre, pero sin explicaciones oficiales, la operación quedó suspendida sin fecha. El plan original era realizar tres colocaciones de 500 millones de dólares cada una, el 7 de agosto, el 25 de septiembre y el 27 de noviembre.

Nunca se dieron a conocer las características -plazo de vencimiento, plazo de gracia, forma de amortización- que tendrían estos bonos. La única certeza es que se trataría de bonos emitidos bajo ley Argentina.

La primera licitación se postergó porque se estiró el cierre formal del canje de deuda, tanto en ley local como extranjera. La hoja de ruta rectificada decía que este viernes 25 de septiembre debía realizarse la primera transacción, originalmente pactada para el 7 de agosto.

Más allá de que no hubo explicaciones oficiales, las razones de la suspensión están a la vista. Es impensable -y resultaría carísimo- emitir deuda en dólares en estas condiciones. Sería un verdadero escándalo colocar deuda al 13 o 14% o tal vez 15%, tal la tasa que rinden hoy los bonos post canje. Bien arriba de la exit yield del 10% que el Gobierno y los bonistas utilizaron como referencia para diseñar la oferta de canje.

En verdad, la idea de Economía, compartida con el mercado, era que tras el canje de bonos en dólares ley extranjera y ley local que estaba en manos de acreedores privados, el riesgo país –que debutó en 1080 puntos tras el cierre del canje- debía empezar a bajar.

Pero ocurrió todo lo contrario: el riesgo país se disparó por culpa de las últimas decisiones del Banco Central. Sobre todo, la de reforzar el super cepo y obligar a las empresas endeudadas en dólares a encarar una refinanciación de al menos el 60% de los pasivos.

El Central las forzó a iniciar ese camino porque avisó que tenía dólares para venderles por el equivalente a solo el 40% de los vencimientos.

Una resolución que no estaba en los planes de nadie, ya que se suponía que con el cierre exitoso del canje -99% de adhesión- el clima financiero iba a mejorar, y no empeorar, como finalmente ocurrió.

Estas tres licitaciones tenían una característica particular. Se idearon a la  medida de las necesidades de un fondo de inversión extranjero, PIMCO, que tiene una posición muy importante en títulos de la deuda pero emitidos en pesos.

El deseo de PIMCO, después de perder mucha plata apostando a la moneda local, era que pudiera comprar bonos en dólares con las letras y bonos en pesos que tiene en cartera. El sistema preveía que quien más pesos ponía sobre la mesa, se lleva los bonos.

Economía justificó la que sería una nueva emisión de deuda en dólares argumentando que era la manera más criteriosa de que PIMCO se retire de la plaza local sin romper el mercado del dólar vía operaciones de contado con liquidación.

En el equipo de Guzmán -y también en el Central- consideraban que a cambio de aumentar la deuda en dólares, la retirada de PIMCO sería ordenada. Sin esos bonos en dólares que tenía pensado comprar, PIMCO, y otros hedge funds extranjeros, solo pueden hacerse de dólares operando en el contado con liqui.

No es casualidad que tras el refuerzo del cepo, el CCL se disparara y se acercara a los $ 150, aunque luego bajó unos pesos, aunque este viernes volvió a subir y se ubicó en $ 144. Fue porque se armó una suerte de “puerta 12”: muchos extranjeros y empresas locales con pesos queriendo hacerse de dólares en un mercado muy chico. El mercado volvió a trabarse a partir de que quienes operan en este mercado están obligados a observar un “parking” de bonos de al menos 15 días.

Todo esto llevo a una disparada del riesgo país, que encareció sensiblemente los planes de Guzmán. Resultaría intolerable que quien milita por impulsar el mercado de deuda en pesos accediera a pagar una tasa del 14% o más por tomar deuda en dólares.

A falta de dólares, Economía mantiene su estrategia de tomar deuda y refinanciar deuda en pesos. Por ahora el mercado acompaña.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA