Fernández y Macri, juntos en la UIA

La conferencia anual de la Unión Industrial, a la sazón su principal evento para juntar fondos en base a empresas auspiciantes, se piensa con meses de anticipación. Esta vez eligieron el 28 de noviembre pensando que tal vez habría balotaje el 24, pero lo cierto es que la fecha cae unos días antes de la…

Fernández y Macri, juntos en la UIA

La conferencia anual de la Unión Industrial, a la sazón su principal evento para juntar fondos en base a empresas auspiciantes, se piensa con meses de anticipación. Esta vez eligieron el 28 de noviembre pensando que tal vez habría balotaje el 24, pero lo cierto es que la fecha cae unos días antes de la asunción de Alberto Fernández, quien ya comprometió presencia. Se ilusionan con contar con gran parte del equipo que a esa altura podría estar designado.

Esta vez la tarea más difícil fue confirmar a Mauricio Macri, quien también estará en el gran salón de Parque Norte que todos los años les facilita el sindicato de Comercio, y su jefe máximo Armando “el gitano” Cavalieri. Eso sí, los empresarios se entusiasman con que coincidan en el VIP y para la foto el presidente saliente y el entrante.

La Conferencia lleva por título “Los consensos necesarios para el desarrollo productivo”. Entre tanto, hay unos 1.500 inscriptos que son industriales de todo tamaño, deseosos de encontrarse en los pasillos con los nuevos funcionarios. Uno de los platos fuertes es Felipe González, que hablará de los acuerdos sociales y lo escucharán las primeras figuras industriales y la plana mayor dela CGT. González se hizo lugar en su agitada agenda de conferencista gracias a los buenos oficios de su amigo personal Hugo Sigman. Dueño de laboratorios, campos y líder en producción cinematográfica, Sigman ayudó a la UIA en la gestión. Habrá un “after cierre” que la UIA dejó en manos de su rama juvenil, que a lo largo de la conferencia insistirá con los nuevos temas de agenda como la política de género en las empresas.

Una solución a la ucraniana es lo que debatieron los asesores de la banca Rothschild para la Argentina, entre los que se destaca Alejandro Pitashny. Rothschild, fundado hace 300 años, comandado hasta hace poco por David de Rothschild y ahora por su hijo Alexandre, asesoró a Ucrania, que estaba muy endeudada con el FMI y fondos institucionales, con gran apetito por los países riesgosos. Rothschild fue el asesor de Grecia y Ucrania en sus reestructuraciones y en su eventual vuelta a los mercados. Sostienen que el caso ucraniano se parece mucho al argentino. Allá se aplicó quita del 20%, se reperfilaron pagos de los bonos por cuatro años y se acordaron nuevos términos con el FMI en Washington. Se sumaron “warrants” atados al crecimiento, “con lo cual se alinearon los intereses de todas las partes. Fue una situación ganar-ganar donde a los tenedores de deuda les fue bien. Ucrania pudo volver a crecer y asumir sus compromisos”, argumentó Pitashny. Y añadió: “Argentina no tiene un problema de solvencia. Lo que necesita es aire en forma sustentable para poder volver a crecer”.

Inspirado en el nombre de la localidad en la que nació su abuelo Savino, Marcelo Dionisio bautizó Foggia a un fondo de inversión boutique conformado por inversores argentinos. Dionisio, 47 años y ex CEO de Fenix Entertainment Group, definió tres sectores de inversión: la sustentabilidad a través de un novedoso sistema para el tratamiento de residuos urbanos, la salud vía equipos sofisticados e inteligentes para la hemodinamia y que se especializa en el tratamiento de las arterias y el corazón. Y no podía faltar, precisamente, el entretenimiento con la representación de artistas, el armado de shows aquí y en el exterior, como Horacio Lavandera, y su propia y petite arena como la que acaba de adquirir tras una inversión de US$2 millones en Pompeya. La llamó Sur en Vivo y tiene una capacidad para 2.500 personas. El espacio tendrá su momento cumbia y aspira a realizar unos 25 eventos mensuales.

Abel Guaglianone, anticuario desde hace varias décadas, dirige Edipo Antiques, dedicada al arte oriental y especializada en cerámicas y porcelanas chinas. Junto con el licenciado en Administración Joaquín Rodríguez, posee una de las mayores colecciones de arte de la Argentina. La novedad es que ponen a la venta varias de estas joyas en Roldán Subastas. Pese al cepo y a que las obras están valuadas en dólares. Guaglianone supo coleccionar pintura rusa del siglo XVIII y pintura romántica italiana del siglo XIX. Pero el salto vino cuando con Rodríguez compraron una tinta de Kandinsky, lo que dio inicio a un conjunto de grandes maestros del siglo XX. Y a comenzar a comprar arte moderno. La residencia de estos coleccionistas es un verdadero museo. En el negocio del arte están galeristas como Mariela Mayorga, directora de Smart Gallery, que sostienen que “este cepo cambiario es un obstáculo más para una actividad que ya venía siendo muy castigada”. Otros arguyen que el cepo es una oportunidad para hacerse en pesos de obras que cotizan en dólares.