Los hoteles resisten el avance del alojamiento turístico informal

La celeridad de la tecnología puso de manifiesto entre el sector hotelero, un reclamo que viene in crescendo en la última década: la regulación de los alojamientos temporarios informales.Se trata de las plataformas on line, como Airbnb, uno de los primeros exponentes, fundada en 2008, a la que siguieron otras igualmente disruptivas como Booking, OxoHotel, Trivago o…

Los hoteles resisten el avance del alojamiento turístico informal

La celeridad de la tecnología puso de manifiesto entre el sector hotelero, un reclamo que viene in crescendo en la última década: la regulación de los alojamientos temporarios informales.

Se trata de las plataformas on line, como Airbnb, uno de los primeros exponentes, fundada en 2008, a la que siguieron otras igualmente disruptivas como Booking, OxoHotel, Trivago o Expedia, entre muchas otras. A través de ellas, cada vez más usuarios buscan alojamiento más económico respecto de las tarifas que maneja la hotelería, en una experiencia que no es comparable pero que evidentemente afecta al negocio tradicional.

Los hoteleros aseguran que la competencia de este tipo de alojamiento es desleal porque no tributan los impuestos como ellos y aseguran que los alquileres que ofrecen no están regulados. “Por eso pueden ofrecer tarifas con más promociones porque tienen costos mucho más bajos. El objetivo no es que desaparezcan o se prohíban estas plataformas si no que paguen los mismos impuestos que los hoteles”, explica Paulo Lunzevich, vicepresidente de la Federación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos (FEHGRA)

En la Argentina, estamos tratando de conseguir lo más básico: una regulación homogénea”, dice el empresario. Para eso, la entidad está promocionando una reunión, el próximo mes, donde expertos de distintos países van a debatir el tema, que ya se trató en otros encuentros previos en Nueva York y en Barcelona donde éste tipo de servicios está más extendido.

“Queremos que se establezca un registro único de la actividad, para que sea más controlable por el Estado y que los anfitriones cumplan con todas las normas: desde la tributación hasta la seguridad”, dice Lunzevich. La luz de alerta sobre el tema radica en que, según los registros de Fehgra, la oferta de camas en sitios ofrecidos en el circuito informal ya es superior a la de los hoteles tradicionales: 480 mil versus 425 mil plazas respectivamente.

Según el consultor Arturo García Rosa, “es razonable que la hotelería pida reglas de juego iguales que este tipo de plataformas, pero también es cierto que el sector debería adaptarse a estos cambios en el mercado, lo más rápido posible”, opinó.

“Los cambios que vemos son solo el comienzo de un proceso transformador al que la palabra disruptiva le quedará corta en pocos años. Aceptar la nueva realidad, es la mejor forma de estar preparado para lo que se viene”, piensa el analista. Por ejemplo, Airbnb ya está construyendo hoteles (en Estados Unidos, hay edificios completos (Nido) con servicios de conserjería para ser explotados por Airbnb) y a su vez, las grandes cadenas hoteleras también ofrecen servicios parecidos a Airbnb.

Además, según el creador de SAHIC (la convención de hotelería internacional que se realiza todos los años en Sudamérica), el mercado da para todos los formatos. “El negocio turístico creció tres veces en cuanto al ingreso de visitantes (en 2001 ingresaron 2,6 millones de personas y en 2019, 7,5 millones) y la oferta hotelera, en cambio, quedó atrasada. Además, el negocio va a seguir creciendo porque la Argentina está muy barata en términos de dólares”, señaló el experto.