Consensos y esfuerzo, las claves “para crecer de verdad”

Por Dante SicaMinistro de Producción y Trabajo Newsletters Clarín Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes De Lunes a viernes por la tarde. Recibir newsletter La fórmula para crecer de verdad tiene tres patas: consensos, innovación y trabajo. Y tres exigencias: constancia, compromiso…

Consensos y esfuerzo, las claves “para crecer de verdad”

Por Dante Sica

Ministro de Producción y Trabajo

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

La fórmula para crecer de verdad tiene tres patas: consensos, innovación y trabajo. Y tres exigencias: constancia, compromiso y esfuerzo. La probamos y funciona. En 2004, los argentinos nos pusimos de acuerdo. Luego de la peor crisis de nuestra historia, vimos que había una extraordinaria oportunidad de generar trabajo en la industria de software y sancionamos una ley que en estos 15 años benefició a toda la sociedad. El empleo en esa industria aumentó 50% y las exportaciones 35%. Tenemos más de 100.000 trabajadores en 5.000 empresas. Crecieron nuestros cinco unicornios (Mercado Libre, Despegar, Globant, OLX y Auth0) y una gran mayoría de pymes que generan valor con talento argentino.

Aquel acuerdo fue tan positivo que debíamos renovarlo. Decidimos ir por más: trabajamos con desarrolladores, cámaras, empresas y dirigentes de todas las fuerzas políticas para construir una “Ley de Economía del Conocimiento”. Ya no solo se trataba de software: las oportunidades están en todo ese extraordinario entramado donde las mentes argentinas crean valor. Desde un chico que trabaja diseñando o probando videojuegos hasta un ingeniero que planifica desde aquí grandes obras de infraestructura para cualquier lugar del mundo.

Mirá también

No fue un proceso sencillo. Las discusiones y los reparos fueron enormes. El último decía que en un año electoral el Congreso no iba a sancionar una ley así. La realidad fue otra: generamos consensos, innovamos, trabajamos y hace unas semanas el Senado convirtió en ley el proyecto. Hoy sabemos que la Economía del Conocimiento va a generar trabajo, exportaciones y crecimiento para toda la sociedad. En 10 años, la Argentina será el polo de empresas de base científica y tecnológica de América Latina. Porque pudimos acordar, vamos a aprovechar la oportunidad.

En muchos sectores avanzamos por el mismo camino. Vaca Muerta es otra historia de éxito, donde teníamos una oportunidad y gracias al consenso de trabajadores, empresarios y gobiernos nacional y provincial estamos transformando algo potencial en una realidad. El trabajo en Neuquén crece mes a mes, siguen las inversiones y volvimos a tener energía para nuestra producción.

El tercer gran acuerdo en marcha es más radical y recién comienza a dar frutos. Es el que tiene más fuerza para nuestro futuro: “Argentina Exporta”. Los argentinos dejamos el encierro para empezar a competir en el mercado global. Hemos abierto más de 170 mercados para más de 100 productos agroindustriales en los 5 continentes. Las exportaciones crecieron durante los últimos tres años, especialmente las manufacturas de origen industrial. La semana pasada nos reunimos con 4.000 pymes que ya están exportando y se preparan para crecer. Acordamos trabajar para triplicar nuestras exportaciones en 2030. El cambio no es automático y demanda esfuerzo. Empresas, gobiernos y trabajadores lo estamos viendo: para crecer de verdad, necesitamos exportar más y mejor.

Mirá también

En otros sectores, necesitamos replicar esta fórmula. Creamos espacios de trabajo para textil y calzado, automotriz, comercio, alimentos, metalmecánica, pesca y minería, entre otros. Logramos consensos importantes, hay mucho para avanzar en cada industria con sus oportunidades y necesidades de transformación. Lo demanda el mundo, lo necesitamos los argentinos.

La próxima gestión de gobierno arranca con una macroeconomía más sana. Sin mentiras estadísticas. Con un Banco Central sólido, con reservas y que ya no financia al Tesoro. Equilibrio fiscal. Provincias sin déficit. Un tipo de cambio competitivo.

En estos cuatro años, la Argentina dio un salto en infraestructura que mejora nuestra competitividad para la próxima década. Una Argentina con superávit energético. Trenes en crecimiento, con el Belgrano Cargas como emblema, rutas, puertos, vías navegables y aeropuertos. Simplificación administrativa de todos los organismos que ahorran tiempo y recursos a las empresas.

La presión impositiva para la producción seguirá bajando, con menos retenciones e impuesto a las ganancias, menos ingresos brutos, menos impuesto al cheque y aumentos del mínimo no imponible. Sin déficit, con mejor infraestructura y menor presión tributaria abrimos el horizonte para hacer negocios y generar trabajo en la Argentina.

Mirá también

Los desafíos también son grandes. Necesitamos prepararnos para los cambios productivos, formalizar nuestra economía, modernizar el trabajo, terminar con el flagelo de la inflación, invertir en educación, mejorar procesos y calidades para que la producción sea herramienta de desarrollo e integración social.

No podemos encararlos repitiendo errores del pasado. No vamos a volver atrás, a la Argentina del “no se puede”. Si bien es cierto que ser responsables en las cuentas públicas nos condiciona; también aprendimos que gastar por encima de los recursos nos condenaba al fracaso.

El crecimiento no es lineal y nuestra economía sigue siendo vulnerable. Hay mucha tarea pendiente. Tenemos un método que hemos probado y funciona, construye solidez y un rumbo claro: consensos, innovación y trabajo. Avancemos en el cambio.