Factura de crédito electrónica: qué es y para qué sirve

Por Bruno Cosentino *Especial para Clarín​ Newsletters Clarín Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes De Lunes a viernes por la tarde. Recibir newsletter Mucho se ha hablado de la factura de crédito electrónica, un nuevo instrumento de financiamiento para los más pequeños de…

Factura de crédito electrónica: qué es y para qué sirve

Por Bruno Cosentino *

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Mucho se ha hablado de la factura de crédito electrónica, un nuevo instrumento de financiamiento para los más pequeños de nuestra economía. Otro tanto se especuló también sobre su potencial fracaso, tal como sucedió con proyectos anteriores. Lo cierto es que, al margen de haber sufrido correcciones en el camino, todo sigue en pie: los sistemas de AFIP fueron adaptados, al igual que los de la Caja de Valores, los relativos a la CNV regulados, el primer rubro alcanzado y el cronograma para todo 2019 publicado.

Es más, hoy ya existen más de 9 FCE (como los expertos se refieren a la Factura de Crédito Electrónica) emitidas por empresas del rubro automotriz y autopartistas de más de 9 millones de pesos y hasta dos aplicaciones online para su gestión y negociación ya esgrimen sus virtudes en el mercado.

Existen aspectos poco evidentes de los alcances y operatoria de las FCE que todo eslabón, ya sean profesionales, PyMes o grandes empresas deben conocer.

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Qué es y para qué sirve

A partir de la sanción de la Ley de Financiamiento Productivo, se ha creado este nuevo instrumento llamado FCE (Factura de Crédito Electrónica), el cual permite que las pymes puedan convertir dicho documento en efectivo de forma simple y online, sin necesidad de esperar los plazos de pagos de sus grandes clientes.

Su funcionamiento es muy simple: toda factura emitida por una pyme a una empresa grande (según categorización de la Sepyme) y según cronograma mencionado, será FCE. El receptor de la factura tendrá 15 días para rechazar, observar o aceptar la FCE de la MiPyme.

En el momento de la aceptación o bien, si transcurre dicho plazo sin respuesta, la FCE se convierte en un documento ejecutable, es decir, descontable tal cual sucede con un cheque, en bancos, financieras, cooperativas, plataformas de negociación y el mercado de valores, de manera simple, rápida y online.

Cronograma

En primer lugar, es importante saber que por cuestiones de implementación finalmente se dispuso un cronograma de iniciación por rubros entre los cuales están empresas autopartistas, automotrices, mineras, petroleras, energéticas, de servicios, salud, hoteleras, retail, entre muchas otras. Casi todos los rubros en los cuales existen grandes empresas.

Respecto de este esquema, lo que marca el alcance es el rubro de la empresa grande en cuestión y no el propiamente dicho de sus MiPymes proveedoras.

Es decir, no importa si el proveedor de una gran empresa automotriz alcanzada se dedica a las viandas, sus facturas emitidas a ésta deberán ser de crédito electrónica. En pocas palabras el rubro no marca a las PyMes proveedoras, sí a la empresa grande que es su cliente.

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Montos de las facturas 

Además de la sectorización de su lanzamiento, se subdividió el alcance por monto de las facturas emitidas. Hasta el 30 de abril de 2019, sólo será aplicable para facturas que emita una MiPyMe a una gran empresa (autopartista o automotriz por una cuestión de cronograma por rubros) de $ 9 millones en adelante.

Superado el 30 de abril y por el resto del 2019, el tope a igualar o superar por factura es de $ 50.000, para que la misma pueda ser de crédito electrónica.

Aplicaciones

Ya existen dos herramientas online para la gestión y descuento de la FEC al estilo de invoition.com. Son ágiles, permiten evitar tener que usar los sistemas de AFIP, son aptas para cualquier tipo de usuario, permiten el descuento inmediato y electrónico de FCE, promueven múltiples oferentes para la compra de facturas y no requieren ningún conocimiento específico.

Es común creer que la única vía de gestión de FCE es mediante los sistemas y aplicativos de AFIP, pero lo cierto es que no es así. La Ley 27.440 de financiamiento productivo y los sistemas de AFIP habilitan con mucha pericia y buen ojo canales alternativos para que plataformas especialistas conecten sus herramientas y provean servicios abocados al usuario. Es una manera de poner la oferta de todos los inversores posibles al alcance de toda Pyme o profesional que lo requiera. Una especie de Despegar.com pero para facturas electrónicas.

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Monotributistas

A los efectos de la Ley 27.440 de Financiamiento Productivo, la Secretaría de Simplificación, mediante su Resolución 1 de 2019, estipuló que debe considerarse MiPyMe, a toda aquella firma que no sea una “Gran Empresa” del listado publicado en el sitio de AFIP. Y, por tanto, quedan alcanzados los monotributistas y profesionales autónomos. Un mundo de más de 3.500.000 contribuyentes. Doble aire para la economía.

Cuentas comitentes

Las MiPyMes deberán tener habilitada una cuenta comitente para el descuento de Facturas de Crédito Electrónicas. Las cuentas comitentes existen bajo la órbita de la Caja de Valores, entidad encargada de la custodia de la Factura de Crédito en busca de ser descontada y el pasaje de manos en caso de cambiar de poseedor, por ejemplo, cuando un Factura de Crédito pasa de la MiPyMe hacia un inversor que la compró.

Es un paso a resolver de forma simple con dichas plataformas especializadas, en caso de que se haya adoptado una. Por ejemplo, en invoition.com, la apertura de una cuenta comitente es cuestión de un clic e inmediata. No es necesario ser experto en finanzas, ni tener conocimientos del mercado.

Cheque vs. Factura 

También se habla mucho de que las grandes empresas dejarían sin efectos las Facturas de Crédito Electrónicas, cancelándolas con un cheque a X días. Es probable que suceda en algunos casos, pero lo importante es tener bien clara la diferencia operativa y legal entre un cheque y la FCE, sobre todo las MiPyMe.

La FCE equivale al efectivo, en el sentido que permite deslindarse por completo de lo que luego pueda suceder con el documento. Por ejemplo, si quien compró este documento, por lo general, inversores institucionales, pasada la fecha estipulada, no logra cobrarlo, su única vía de reclamo será para con el pagador, o sea, la gran empresa.

En el caso del cheque, si el comprador de este no logra cobrarlo, puede ejecutarse el reclamo legal contra el emisor (la gran empresa) y demás firmantes, o sea la MiPyMe si esta lo descontó en el mercado.

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Dólares y pesos

Las Facturas de Crédito Electrónicas pueden ser perfectamente emitidas y luego descontadas (o vendidas) obteniendo dólares. Pero cuidado, no es lo mismo cuando la Factura está emitida en pesos con una enmienda aparte con la aclaración de la relación de cambio del tipo “Equivale a N dólares” dentro de las observaciones de esta. Si la Factura fue emitida en pesos, se obtendrán pesos al momento de negociarla y descontarla. Los inversores, o compradores, no pueden ver ni procesar a nivel sistemas las observaciones anexas de la factura.

* Bruno Cosentino, CEO de INVOITION.COM, una de las primeras plataformas online para la gestión y descuento de facturas de crédito electrónicas por fuera de AFIP.